Solo conocía las Bardenas Reales por fotografía, pero solo hizo falta eso, para saber que este era un sitio ideal para disfrutar de un mapa lleno de detalles de curva de nivel.
Circunstancias laborales, impidieron que Xavi pudiera estar en la línea de salida, así que a Lola le toco correr con Jaume y conmigo. Esto marco la estrategia a seguir durante las seis horas de la prueba. Decidimos salir hacia el Oeste, donde el mapa marcaba menores desniveles y así aprovechar las primeras horas para correr y obtener el mayor número de puntos posibles. Decidimos definir el resto del recorrido sobre la marcha.
Acertamos de pleno, ya que a partir de las tres horas de carrera, con la mitad del mapa recorrido, Lola en mayor medida, pero todo el equipo en general, comenzamos a notar el cansancio y el ritmo de carrera disminuyo considerablemente. A esto tenemos que sumar, que en este momento superábamos la zona con más desnivel del recorrido, cegados por una baliza de ocho y otra de nueve puntos. Durante todo el recorrido habíamos tardado entre cuatro y seis minutos en recorrer la distancia entre balizas y aquí nos plantamos en varias tiradas de media hora cada una. A falta de menos de una hora, cogimos rumbo a la meta, recopilando el mayor número de balizas que nuestras fuerzas fueron capaces de conseguir.
El esfuerzo realizado nos subió a lo más alto del podio en categoría mixta. El balance es muy positivo; hemos disfrutado del paisaje, del mapa, de la compañía y de los productos típicos de la tierra que nos entregaron como trofeo. Que mas le podemos pedir al II Rogaining de Navarra? Que el próximo año se vuelva a celebrar y podamos estar allí de nuevo.


